viernes, 13 de noviembre de 2009

Las marcas en el cuello le agregan dramatismo.

Es más fácil cerrar los ojos y olvidar que estas aquí
Sería más fácil imaginar que estoy solo en este cuarto
Y que tu cuerpo frío se pierde con el viento
Que fue tu culpa y que no fui yo quien decidió

Pero es otra vez el remordimiento en mi mente
Me incita a pedir perdón
Es enfermizo y lo odio
Pero lo siento, así es como funciono yo

Si hay días que no te olvide
Déjame tener días en los que no te recuerdo
Déjame alejarme de ti y olvidar lo que pasó
Antes de jalar el gatillo, tus ojos ya estaban vacios y sin brillo.
Y sabía que no me ibas a volver a decir que me amabas.

En tu honor voy a fumar un cigarro y despedirte como lo mereces
Tu y yo en un atardecer
Solos, como lo prometimos mil veces

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